Mi infancia se basa en recuerdos lindos y sencillos. Nunca tuve mochilas de Barbie caras, aunque siempre quise una, pero no me quitaba el sueño. Me habría gustado tener algunos de los juegos que tuvieron mis amigas, pero no me molestaba jugar con tierra o con un pedazo de cordel y saltar con mi hermana. No.
Lo que si tengo super claro es que desde siempre lo que mas me gustaba de la época del colegio era comprar los cuadernos y ponerles mi info personal.
Toda la básica mi mamá compró mis útiles escolares en -ese entonces- LA libreria que había en mi pueblo, la librería "CLIP", atendida por su propio dueño, Don Manuel.
La clip quedaba a pasos de mi colegio, entonces cualquier cosa que me faltara, simplemente iba, o pasaba por ahí camino a casa. A veces me faltaba plata y Don Manuel me preguntaba por como estaba mi mamá, mi hermana, mi papá (en ese orden) y luego me preguntaba que necesitaba, me bajaba el precio y me regalaba alguna goma o sacapuntas.
Hace poco mi mamá, quien llega con las copuchas frescas, me dice:
"Nicol, don Manuel va a cerrar la librería y empieza a liquidar todas las cosas, asi que dijo que si quieres, fueras a elegir libros y te los bajaba"
Primer hecho: cualquier cosa que comprara, me la bajaba de precio
Segundo hecho: Don Manuel podría tener muchas cosas, pero libros buenos, no. Solo tenía esas típicas ediciones de colegio de Zig Zag o Colicheuque para los flojos.
Tercer hecho: no podía creerlo.
Don Manuel bajaba la cortina azul metálica porque tras años de trabajo, sus hijos grandes, ya licenciados de carreras típicamente prometedoras en lo monetario, el decidió irse a vivir en la tranquilidad de Chiloé y disfrutar de milcaos y curantos. Él quiere descansar las canas, la placa que baila en su boca y la espalda, mas que nada, la cabeza.
___________________________________________________________________
Esperé a que la librería cerrara para poder terminar esta entrada.
Vi como la gente se llevaba todo, como subía los viejos muebles a una camioneta en la que a penas cabían. Vi como Don Manuel guardaba su típica colección de cosas antiguas que tenía a la venta. (estampillas, fotos, pedazos de diarios, cosas de porcelana, etc.)
Incluso, vi como sacaron el mítico letrero, añejo y corroído por lluvias y sol, que decía "Librería Clip"
Hoy, definitivamente, acabó mi infancia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario